Sábado 20 de julio.

Y arrancamos la jornada de sábado tras la resaca del concierto de The Killers, sábado en la que de manera incomprensible no pisamos nuestra querida carpa y donde firmamos una jornada de tregua tras dos días de estar al máximo. Nos adentramos en el recinto pocos minutos antes del inicio de Los Punsetes. Escenario principal, grandes visuales y Ariadna que nos hipnotizó con sus movimientos. Una de estas tres cosas es falsa, pero ya sabéis cual es su sello, aparte de un buen repertorio de canciones defendidas ante casi un 100% de público patrio.

Toundra // Foto: Alexandre Zaragozà

Coincidiendo con el final de Los Punsetes  empezó a sonar, en el escenario Visa, las contundentes guitarras de Toundra. Minutos de rock pesado en el ocaso de la tarde a los que a muchos dejó con la boca abierta. Nada que ver con los próximos, The Kooks. La ‘boy band‘ ponía el listón alto iniciando su actuación con ‘Bad Habit‘ mientras la muchedumbre, que minutos antes colapsaban el escenario en búsqueda de un sitio privilegiado, cantaban como si no hubiese un mañana. Nada que ver con The Horros. De la luz de The Kooks a la máxima penumbra de los de Faris, que persistía en ocultarse en su melena. Un concierto que fue de menos a mas o, quizá, fueron las expectativas que teníamos sobre ellos, que tantas veces nos han hecho bailar y vibrar en sus conciertos.

The Kooks // Foto: Alexandre Zaragozà

Y llegó el plato fuerte del sábado noche. Hora y media de concierto irregular de los Pet Shop Boys, dejando por el camino hits que hicieron soporífera (por instantes) el show. Un show, eso sí, muy cuidado tanto a nivel visual como en sonido. Arriesgaron en la propuesta pero no fue un concierto que pasará a la historia del FIB, ni tan siquiera de esta edición. Todo lo contrario con lo que sucedió con Belle & Sebastian. Tras varios años sin pasar por Benicàssim, demasiados, habían muchas esperanzas de asistir a algo memorable y así sucedió. Con ‘I’m a Cuckoo‘ empezó el concierto y una tenue lluvia que no amedrentó a nadie, donde los de Glasgow culminaban, como viene siendo habitual, subiendo a gente del público a bailar ‘The Boy With The Arab Strap‘. Terminamos nuestra jornada al ritmo de drum’n’bass de Chase and Status.

 

 

Domingo 21 de julio

Y con el día del señor, llegamos a expiar nuestros pecados tras cuatro días de música en la jornada mas brit del FIB 2018. Aunque empezamos con los mexicanos Zoé, atraídos por los comentarios meses antes que decían que era la mejor banda de psicodelia centroamericana del momento, para nosotros fue algo descafeinada. Nos dirigimos a nuestra querida carpa para ver a Marem Ladson, la nueva sensación del pop folk nacional.

Zoé // Foto: Alexandre Zaragozà

Con apenas unos meses desde la salida de su homónimo primer LP, con apenas 20 años se está convirtiendo por méritos propios en la punta de lanza de este género. Recuerda a otras grandes cantautoras de pop como Anni B. Sweet o Russian Red, y es lógico que nos recuerde un poco a esta última, ya que cuenta en producción y banda con Brian Hunt y Juan Diego Gosalves. Recuerden el nombre de Marem Ladson, no digan que les advertimos. Nos quedamos en la carpa, hacemos tiempo para ver a Kitai y a Favx. Los primeros nos mostraron un concierto al que nos tienen acostumbrados. Salieron ataviados con una más cara de DeadPool que se despojaron tras la primera canción. Arrojo y actitud para el delirio de los que allí nos encontrábamos y finiquitando con la tradicional batería en volandas del público.

Kitai // Foto: Alexandre Zaragozà

Los segundo son la esperanza del punk nacional. Favx que pocas fechas atrás cambiaba, otra vez, de bajista son energía, gritos y guitarras afiladas con mucha distorsión. Con un EP que vio la luz a principios de año, han sabido hornear un buen disco de punk rock al más puro estilo noventero. Entre ambos conciertos pudimos disfrutar de la vieja gloria del ska, Madness, aunque son más gloria que vieja. Mucha gente y mucho baile. El solape de Wolf Alice con el final de Favx y el inicio de Bastille nos dio mucha pena. Más pena después de comprobar que más allá de ‘Pompeii’ de los londinenses no hay nada más. Solo en esa canción vimos a un público vivo y dinámico y no es para menos. Jamás te lo perdonaré Carmena.

Bastille // Foto: Alexandre Zaragozà

Pasada la medianoche, con la multitud en modo karaoke, a pelo, cantando ‘I am the resurrection’ de los míticos The Stone Roses y con algo de retraso se encendían las pantallas del escenario principal. Acto seguido con ‘Fuckin ‘ in the bushes’ de fondo aparecía un esperado Liam Gallagher, con su paseillo televisado por el backstage del FIB, actitud chulesca como le caracteriza hasta subir al escenario. La emoción de los asistentes, con gritos ensordecedores y litros de cerveza volando, fue el preámbulo a los primeros acordes de ‘Rock and Roll Star‘. Un setlist mayoritariamente de Oasis para la hora que permaneció el de Manchester sobre el escenario de Las Palmas que solo se vio interrumpida por el ya famoso incidente del pescado. Un pescado bautizado por unos compatriotas como Noel, dejando constancia en redes, y que lanzaron al escenario, cayendo muy (pero muy) cerca de Liam. Este, tras terminar la canción se negó a seguir con la actuación hasta que no le retiraran el pez. Se cruzó de brazos, desafió con su mirada al público y tras la retirada siguió con su show. No sabemos si será casualidad, pero desde dicho incidente, han sido los diferentes tweets de Liam intentando propiciar un acercamiento de los Gallagher para refundar la Big O. Y a ritmos de la electrónica francesa de Justice, con un juego de luces y lásers envidiables nos despedimos bailando de esta edición del FIB 2018 y a la espera de la próxima que seguramente será memorable ya que se celebrará ni más ni menos que el 25 aniversario del Festival Internacional de Benicàssim.

Liam Gallagher // Foto: Alexandre Zaragozà

Datos del FIB 2018

Los cuatro días de celebración del FIB 2018 han albergado una media de 40.000 asistentes por día. En porcentajes de procedencia tenemos:

– 55% procedente de Reino Unido e Irlanda en su mayoría, pero con presencia de asistentes franceses, alemanes, australianos, etc. Así hasta llegar a 25 nacionalidades.
– 45% procedente de España.

Cabe destacar la implementación de tres Puntos Violeta en el Recinto, Campfest y Villacamp con la intención de concienciarnos en colaborar en la erradicación de todo tipo de violencia de género y comportamiento sexista con un programa de sensibilización sobre comportamientos machistas, acoso y violencia de género. En ese sentido, es reseñable la gran aceptación e interés por parte de una buena cantidad de Fibers que se han acercado a ellos para recabar información que esperemos sirva para una convivencia basada en el respeto y la dignidad.

Y cerramos esta crónica con las palabras de agradecimiento del máximo responsable del FIB, Melvin Benn:

“Muchas gracias a todos los fibers por haber hecho que esta edición del Festival esté siendo absolutamente impresionante. Con unos cabezas de cartel tan importantes y una respuesta del público absolutamente positiva solo puedo volver a agradecer que podamos disfrutar del mejor festival del verano.

Muchas gracias a las instituciones que nos han apoyado para ofrecer las mejores y mayores garantías para su celebración.

Hemos intentado crear un clima cómodo y seguro para todos los Fibers, por eso quiero destacar la presencia de tres Puntos Violeta ubicados dentro del Recinto y en Campfest y Villacamp. Esperamos que esta iniciativa sirva para concienciarnos a todos en la importancia del respeto y la sensibilización para evitar comportamientos machistas, de acoso y violencia de género. Somos un festival vivo y responsable, por eso apoyamos esta causa.

El año que viene el Festival cumple 25 años, sin duda alguna es una cifra muy especial que nos hace sentir orgullosos de estar aquí. Aquí estaremos para celebrar el FIB y esperamos contar con todos vosotros”.