24 años ya, quizá alguno más que los fibers que acudieron durante los 4 días en el que se alarga una de las citas festivaleras más importantes tanto en España como a nivel europeo. Sí, desde la exitosa pasada edición mucha gente ha vuelto a marcar en rojo las fechas en las que se celebra el Festival Internacional de Benicàssim.

La primera jornada, la del jueves, nos acercamos a primera hora al recinto y decidimos detenernos en la carpa FIB Club, por donde pasarán las jóvenes promesas del panorama musical o los que todavía no han conseguido llamar la atención al suficiente público para ir a uno de los dos escenarios principales. Con estas premisas y viendo todo lo que iba a ir pasando durante los 4 días por dicha carpa, nos convertimos asiduos a ella, entendiendo además, que uno de los principales motivos por los que acudir a un festival es descubrir nuevos talentos y este FIB 2018 venía nutrido de buenas referencias de grupos emergente.

Nadia Sheikh // Foto: Alexandre Zaragozà

Jueves 19 de julio.

Nuestra primera visita fue para ver una de las sensaciones de Castellón, aunque reside en el Reino Unido. Nadia Sheikh, una joven cantante que se mueve entre el britpop y el rock más gamberro hizo las delicias de los que por allí se pasaron. 30 minutos de concierto en los que pudimos descubrir nuevas como ‘Toxic’. Tras recargar pilas (y entiéndase pilas como litro de cerveza, que curiosamente  este año había cambiado a Foster) nos quedamos en la carpa para ver a los valencianos Polock. Poca gente y a la que apenas transmitieron. Lo más reseñable es que se rumorea que van a cambiar a cantar en castellano, veremos, quizá así puedan llegar a más gente. Acto seguido fuimos al escenario Las Palmas (el principal) a descubrir en directo Nothing But Thieves que está en pleno auge y que se marcaron una muy buena asistencia en las horas que eran y el calor que apretaba (más de medio escenario principal) a base de guitarras y melodías pegadizas. Posiblemente, en poco tiempo, ocupen posiciones más elevada de un cartel del calibre del FIB. 

Y volvimos a la casilla de salida, nuestra añorada carpa FIB Club. Esta vez para descubrir en directo a los sevillanos Terry vs Tori que amenizaron con su dream pop, calmado, sosegado, poniendo banda sonora al Sol mientras atardecía, escondiéndose tras las montañas del Desert de les Palmes. Siguiendo con la carga de nuestras baterías, empezamos a dar nuestros primeros bailes de electrónica con las mezclas de Yahaira y haciendo tiempo para acudir a la llamada de Everything Everything en el escenario Visa. Los hemos visto en festivales y salas, sabemos los que son capaces dar y, a pesar de llenar el escenario, nos dio motivos suficientes para movernos al FIB Club, donde los bilbaínos Vulk dieron un enérgico recital y un espectacular derroche de actitud de desvergüenza sobre la tarima. Muy recomendables.

Lo bueno o malo, quién sabe, de estos festivales es que vas a sucumbir al solapamiento de varios grupos que dijiste que no te perderías. Tras varios casos, aislados (guiño a M. Rajoy), tuvimos que discernir sobre seguir disfrutando de Vulk o correr al escenario South Beach para ver a Princess Nokia. Nos decantamos por la segunda opción, las probabilidades de volver a ver a los bilbaínos son mas altas que las de asombrarnos con el espectáculo que organizó la estadounidense, que tardó solo dos canciones en bajar y marcarse un crowdsurf. Una ceremonia del qué y cómo hacer sobre un stage.

Cuando pensábamos que ya lo habíamos visto todo aquella noche, volvimos a nuestra querida carpa, con nuestros queridos Carolina Durante. Hablando con ellos poco antes del concierto no estaban optimistas de atraer al público, bien es cierto que se solapaban con Two Door Cinema Club. Y bueno, ¿cuál fue la sorpresa? Ver la carpa llena, había hasta gente fuera de ella ansiosos por ver a los madrileños, que han creado en su primer trabajo una barbaridad de hits de pop pero con fuertes trazas de punk. Y cuando decimos su trabajo, nos referimos a un EP. Miedo nos da pensar que pueden conseguir si cuadran un buen larga duración. Parar en medio del concierto para arengar a los presentes “no esperábamos ver a tanta gente aquí, coincidiendo con TDCC, que están acabados desde el 2008 pero siguen moviendo a mazo de peña” y seguir cantando en el foso, prestando el micro para que el público cantara con ellos, es muy de diva. Y la gente se lo devolvió con bailes y pogos durante todo el concierto. Para no olvidar jamás.

Princess Nokia // Foto: Alexandre Zaragozà

Con la adrenalina por las nubes, nos fuimos al escenario Las Palmas para ver el primer cabeza de cartel, el rapero estadounidense (cuñado de Kanye West) Travis Scott. Llegó en su jet privado acompañado de Kylie Jenner y tras comenzar mas de media hora tarde su actuación y echó, tras la primera canción, de muy malas formas a los fotógrafos que estaban en el foso. Nada, nos cortó el buenrrollismo que acumulábamos y camino a casa nos cruzamos por el escenario Visa, donde tocaban Izal para un buen puñado de nacionales, por lo que oímos a Izal preguntar “¿Todos españoles o hay alguno de EEUU?”. WTF!!! De verdad Mikel, sigues perdido, lástima que te tenga que encontrar en cada festival al que acudo. Maldito karma.

Viernes 20 julio.

El viernes empezaba también pronto para nosotros. Pasadas las 19 horas nos presentábamos en el recinto de festivales de Benicàssim, ya notamos algo más de gente y con una sensación de nervios por que The Killers actuaban más tarde. Antes que nada pasamos por nuestra añorada carpa para ver a Rural Zombies. Los de Zestoa vienen presentando su segundo disco, ‘From Home to Hospital St.’, una maravilla de larga duración que está a la altura de ‘Bat’. Júlia a la voz y sintetizador marca el ritmo de baile, capaz de contagiarte las melodías que las guitarras de Manu y Luken , el bajo de Marcos  y la batería de Aratz (aunque esta vez había un sustituto a las baquetas) construyen para la gratitud de los que allí nos encontrábamos.

Carolina Durante // Foto: Alexandre Zaragozà

Nos trasladamos al escenario principal para ver The Vaccines, banda liderada por Justin Young, que pocas horas antes habían disputado un partido de futbol solidario ‘artistas vs periodistas’ y en los que fueron totalmente decisivos en la victoria 3-1 para los músicos. Tras ver ver como The Vaccines realizaban uno de sus mejores conciertos a los que hayamos asistido, derroche de energía y de hits congregando a una multitud que cantó uno a uno todos ellos, volvimos a la carpa a ver a otra de las sensaciones nacionales, La Plata. Los valencianos son puro espectáculo, afiladas guitarras que no te dejan descansar en ningún momento, haciendo que te dejes la voz en cada uno de los temas que componen su primer disco ‘Desorden’.

Y llegamos a los más deseado, The Killers. Los de Las Vegas se subieron al escenario principal al grito de “¡Hola a todo el mundo, somos los asesinos!” viendo frente a sí mismo un repleto (es poco) escenario Las Palmas. Tocaron todas y cada una de las canciones que te puedes saber, que has tarareado. Un concierto en el que Brandon Flowers cambió de vestimenta, a cada cual más ecléctica y brillante, al más puro estilo Madonna. Más de hora y media de bailes y cánticos viendo derroche de purpurina y confetti desde el escenario, un escenario que recibió dos visitas. La primera del vocalista de Catfish and the Bottlemen para la canción de ‘Read my mind‘ y la segunda fue la de Gonzalo, un asistente del público ataviado con la camiseta de The Killers y que escaló al stage para ponerse al mando de la batería en la canción ‘Four reasons Unknown‘, algo que ya viene siendo habitual en sus shows. Selfies, más confetti y bailes a ritmo de ‘Mr. Brightside‘ y ‘Human‘.

Después nos quedamos en el mismo escenario para ver al dj Eric Prydz, que venía con un impresionante show de visuales y luces que hipnotizó a la muchedumbre al ritmo de ‘Opus’, interminable tema con el que dimos por concluida nuestra segunda jornada del FIB.

Rural Zombies // Foto: Alexandre Zaragozà