Crónica Festival de Les Arts vol. 4


Pues sin darnos cuenta sumamos una año más a nuestro haber, y nos encontramos en pleno junio en Valencia. En esas fechas, la ciudad del Túria acoge el Festival de Les Arts, evento que da el pistoletazo de salida la tarde del viernes para culminar en la madrugada del sábado. Nótese que no hemos añadido la coletilla musical al concepto de evento. Esto es por que el festival valenciano se ha convertido en una especie de convención de amigos donde lo primordial se desmarca de los ritmos melódicos, si no que se convierte en un mega ascensor top, con un caro hilo musical que suena de fondo mientras intercambias impresiones y risas con la gente que te rodea.

Nada queda de aquel festival que mostraba en sus escenarios grupos de renombre como The Drums, The Wombats, The Dandy Warhols, The Strypes, entre muchos otros y que en el actual traía a unos capa caída de Mando Diao, que recientemente cambió de cantante y los Crystal Fighters que se pasean por todos los festivales del panorama patrio. Sí, solo dos apuestas (por llamarlo de algún modo) internacionales frente a un cartel que no despertaba mucha expectación que contrastaba frente al sold out tempranero. Posiblemente esto cerciore que la música no es el principal motivo de llegada al recinto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Navvier

Y, como viene siendo habitual, los grupos que formaron parte del concurso valenciano Sona la Dipu se vieron relegados al ostracismo de abrir frente a unos pocos valientes. Como ya comentamos en la pasada edición, el despropósito de que “los grupos valencianos o emergentes tengan que tocar bajo el tórrido sol para empleados, fotógrafos y pocos más en el mejor de los casos” ya que muchos acudían para aprovechar la desolación de las intempestivas horas para creerse un influencer bajo la icónica arquitectura de Calatrava y/o llamados por la oferta de 2×1 en cervezas hasta las 18:00 horas. Cabe destacar que por suerte el calor no fue lo que suele ser habitual en el Levante por estas fechas, pero aún así estuvimos a 30º de temperatura mientras que en la gran parte del país acusaban las lluvias que hicieron acto de presencia la noche del sábado. Pero eso ya es otra historia que desarrollaremos más adelante.

Crystal Fighters

En lo que concierne a lo puramente musical, Joe Pask y L’Emperador fueron los encargados de dar el pistoletazo de salida a esta verbena indie. Con el calendario marcado como ‘viernes laborable’ fue un continuo goteo de asistentes que, durante el solapamiento (incomprensible) de La Habitación Roja y Rufus T. Firefly ya contaba con más de media entrada. Los primeros volvían en Valencia para la presentación de ‘Memoria’ con un concierto de grandes hits y grandes cantes al unísono pero donde la mayor alegría residía en la reaparición  de su cantante Jorge Martin, el cual tuvo un breve pero intenso período de enfermedad que lo alejó de los escenarios en plena gira. Una gran alegría repito. Los segundos, en el escenario adyacente desplegaban la intensa psicodelia de ‘Magnolia’ pero, esta vez, acompañada de la recién nacida flor de ‘Loto’.  También fuimos espectadores al espectacular concierto de los navarros El Columpio Asesino. El quinteto sabe desplegar toda el poder del post-rock con las melodías electrónicas del sintetizador, pura energía que solo se vio respondida por la gran mayoría con la aparición de ‘Toro’. És una lástima que solo se le reconozca este tema, pero es lo que tiene tocar en este tipo de eventos. El fandom mainstream se apoderó de los conciertos de Carlos Sadness y Dorian, pero nosotros decidimos  acudir a la nórdica llamada de Viva Suecia, que plantó cara al primero, y consiguió que una multitud se congregara en el tercer escenario. Mucha actitud, mucho saber estar y mucha música es lo que caracteriza la los murcianos que vieron como miles de gargantas no cesaban de entonar todas sus canciones. Son increíbles. El rock electrónico barroco del cuarteto valenciano Navvier, al cual animamos asistir a uno de sus conciertos por que es una propuesta tan inusual como gratificante, sirvió de preludio para cerrar la jornada con los buenrrollistas Crystal Fighters. Empezaban los primeros sonidos sobre un escenario principal desboradado, unos sonidos que se trasformaron en el tema con el que solían cerrar todas sus actuaciones, ‘I love London‘. Seguimos bailando con ‘Follow’ cuando, de repente, nos encontramos con el frontman Sebastian Pringle encaramado frente al público. Con ‘Plage’ y bajo un torrente de fuegos artificiales, quizá en honor a Valencia, dimos por finalizada la primera jornada.

Público

Y con el sábado, muchos con el último bocado de la comida en la garganta, iniciamos una última jornada sobre el antiguo cauce del río Túria. La misma historia, aunque con una pequeña tregua meteorológica, volvimos a ver a unos valencianos Lost River Bastards y Bely Basarte, actuando a las 16:45, en el caso de los segundos. El armisticio del tiempo duró toda la tarde en la cual pudimos ver a Angel Stanich y Coque Malla, que subió al escenario a Anni B. Sweet para deleitarnos con ‘No puedo vivir sin tí‘. Fue todo muy bello y naif. Una de las citas más esperadas por muchos fue el rapero Rayden. En el 2017 sacó su cuarto larga duración en solitario titulado ‘Antónimo’ y que , junto otros temas anteriores y diferentes reivindicaciones sociales, formó parte del espectáculo ofrecido por el madrileño. También asistimos a los conciertos que ofrecieron Kuve y Full, estos últimos que estrenaron en exclusiva frente a unos poco privilegiados un tema de los que será su próximo disco. Estamos a la espera, salieron buenas críticas de ese meet. Y la lluvia empezaba a amenazar la noche valenciana pero, a pesar de ello, permitió a los valencianos Tórtel desplegar un concierto memorable. Mucho ritmo tropical que hicieron que su cantante Jorge se marcara esos bailes extraños tan característicos. Y tanta amenaza se vio materializada en lluvia, no muy fuerte, pero suficiente par que muchos se refugiaran bajo los inhóspitos techos de los edificios y puentes diseñados por Calatrava. Insensatos. Parte de esta desdicha se la llevó el hijo prodigo Bearoid, que volvió a la tierra que le vio crecer. Aun a pesar de las inclemencias, consiguió que muchos se quedaran bajo la desamparada lluvia para bailar, cantar y disfrutar con él. Seguro que Dani está profundamente agradecido. Amatria luchó también con los vaivenes del liquido elemento que no hicieron, sino, más épico el brutal concierto. Y llegamos al fin de la noche, con los veteranos Lori Meyers, que celebran 20 años de trayectoria musical que se hicieron efectivos hit tras hit. Un no parar. Remataron con ‘Mi realidad‘ para dar el broche final con ‘Emborracharme’ mientras nos sumergíamos entre los ‘cobetes’ de fuegos artificiales. Y así cerramos una cuarta edición de Les Arts, con más de 42.000 asistentes y el anuncio de 5 ediciones más que certifican el éxito de este festival ‘musical’.

Lori Meyers

 

Amatria
Kuve

 

Full
Crystal Fighters
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